Justicia: acusar no es demostrar

Profesor rodeado por una multitud que lo acusa sin pruebas, representado como una caza de brujas

Antes se quemaba a las brujas únicamente porque se creía que lo eran, sin más prueba que la creencia misma. Hoy parece que la historia se invirtió: ahora son las brujas las que queman a los profesores. Y lo hacen solo porque son brujas, porque creen que con señalar les alcanza para denostar a alguien, y que la hoguera pública es un derecho que no necesita justificación. Simple y sencillamente cambiaron las antorchas por las redes sociales y los micrófonos, pero la lógica es la misma: la sospecha convertida en sentencia.

Turba medieval quema a una mujer acusada de brujería sin pruebas
Una representación de las antiguas cazas de brujas y de cómo una acusación podía convertirse en una condena colectiva.

Habitualmente escribo sobre Moodle, sobre inteligencia artificial y sobre actividades para profesores o consejos técnicos para quienes trabajamos con tecnología . Hoy me aparto de esos temas, porque ahora que el profesor injustamente acusado por hacer su trabajo, al momento no se ha demostrado que sea culpable, ha sido restituido en sus actividades laborales por la gobernadora de Veracruz, es justo señalar lo siguiente:

Me indigna ver cómo un profesor puede ser señalado públicamente por algo tan grave sin que, al menos hasta donde se ha hecho público, se presenten pruebas que permitan sostener la acusación. Y lo digo como profesor.

Quienes estamos frente a un grupo sabemos lo difícil que se ha vuelto ejercer esta profesión. Cada actividad que diseñamos, cada instrucción que damos y cada dinámica que proponemos tiene como único propósito que nuestros alumnos aprendan. Yo no entro a un salón pensando en cómo hacerle daño a un alumno. Pero sí lo hago pensando en qué tendré que hacer para explicarles el tema del día. Porque yo soy de los que se paran de cabeza, si es preciso, para que algo les quede claro a mis alumnos.

Sin embargo, ahora parece que también tendré que preguntarme si una actividad será malinterpretada, si alguien se sentirá ofendido, si un padre de familia decidirá que detrás de una instrucción existe alguna intención que jamás estuvo ahí o si, de pronto, terminaré expuesto públicamente por algo que hice dentro de mi espacio de trabajo. Y, dadas las circunstancias, creo que no soy el único con este temor. Y aquí hay algo que me parece todavía más preocupante:

¿En qué momento una acusación se convirtió en una prueba?

Si un profesor cometió algo que constituye un delito, que se investigue. Sobre todo si se trata de atentar contra un menor. Es algo que no tolero.
Si existen pruebas, que se presenten.
Si alguien tiene elementos para demostrar una conducta ilegal, que los lleve ante las autoridades correspondientes.

Pero si no hay pruebas, ¿por qué debemos aceptar automáticamente la acusación como la única verdad?

Cuando la acusación se convierte en sentencia

Porque este problema no se limita a un profesor. Hoy alguien puede decir: “Ese maestro hizo algo contra mi hija”. Otro puede decir: “Ese político es narco”. Otro puede decir: “Esa persona cometió tal delito”. Y parece que basta con decirlo.

Caza de brujas contra profesores acusados sin pruebas ante una multitud
Una representación simbólica de la presión pública contra profesores acusados antes de que se demuestren los hechos.

¿Y las pruebas? ¿Dónde están las pruebas? Parece de risa loca, pero ahora la pregunta no es “¿y dónde está el policía?”. Ahora es, o al menos así debería serlo: “¿y dónde están las pruebas?”

No estoy defendiendo a un político ni a una madre que haya hecho una acusación. No estoy en contra de ninguno de los antes mencionados. Tampoco pretendo determinar desde fuera quién tiene la razón en un caso que debe investigarse, y solo por las autoridades competentes. Estoy defendiendo algo mucho más sencillo:

El derecho de cualquier persona a no ser condenada públicamente únicamente porque alguien decidió señalarla.

El derecho a no ser condenado sin pruebas

Porque si una acusación es cierta, las pruebas deberían poder sostenerla. Y si no puede sostenerse, entonces también debería existir una consecuencia para quien acusa irresponsablemente. De lo contrario, cualquiera puede destruir la reputación de otra persona con unas cuantas palabras y después simplemente continuar con su vida.

¿Narcopolítico? Pruébalo. Si no puedes sostenerlo, ¡TAMBO!

Acusar a un profesor también tiene consecuencias

“El maestro dejó una actividad que atenta contra mi hija”. Pruébalo. Si no puedes comprobarlo, ¡TAMBO!


En este caso en específico, queda de manifiesto que quien acusa jamás ha tomado un libro entre sus manos. Y debería hacerlo, si no para cultivarse, al menos para saber qué es lo que su hija verá en clase y ahorrarse el ridículo nacional.


Pero, sobre todo, para ahorrarles a los acusados el mal sabor de boca solo porque cree que el único fin que tiene un croquis es saber cómo llegar a la casa de la alumna a la que se va a violentar. Ridículo. Está comprobado que la mayoría de quienes abusan de los menores son familiares cercanos o personas cercanas a los niños por la naturaleza de su profesión, pero no necesariamente profesores. Y, sobre todo, no les piden un croquis. Por duro que parezca, piden otras cosas y, para desgracia del menor, cuando esto sucede, los padres o tutores no se dan por enterados.

¿Acusar sin pruebas? ¡TAMBO! ¿Difamar y luego hacerse el desentendido? ¡TAMBO! ¿Destruir una reputación para después seguir como si nada? ¡TAMBO, TAMBO y TAMBO!

Tampoco se trata de ponerme del lado de nadie por la simple y sencilla razón de hacerlo. Se trata de entender que la libertad de hablar también debería venir acompañada de responsabilidad por lo que decimos. Y quizá muchos no pensamos en esto hasta que le ocurre a alguien cercano. Hasta que el señalado es un amigo, un familiar, un compañero o nosotros mismos. Solo hasta entonces preguntamos: ¿y las pruebas? Y es que eso es algo que deberíamos preguntar desde el principio. Se trate de quien se trate.

Una sociedad en la que cualquiera puede acusar a cualquiera sin tener que demostrar nada termina convirtiendo la acusación en una sentencia. Y eso, independientemente de quién sea el acusado, debería preocuparnos a todos.

¿Y por qué digo todo esto? Porque yo soy profesor. Y sé perfectamente que detrás de una actividad que preparo, de una instrucción que doy y de cada minuto que paso frente a mis alumnos, hay un propósito muy distinto al que las personas sin quehacer y sin oficion ni beneficio podrían imaginar:

que aprendan.

Milenio

Inteligencia artificial para docentes: cómo empezar desde cero sin saber de tecnología

Docente reflexionando frente a una laptop mientras explora herramientas de inteligencia artificial

La inteligencia artificial para docentes puede convertirse en una herramienta útil para preparar clases, crear actividades y organizar materiales educativos, incluso si nunca has utilizado este tipo de tecnología.

Docente que no sabe cómo empezar a utilizar inteligencia artificial
Empezar a utilizar inteligencia artificial en la docencia no requiere conocimientos avanzados de tecnología.

Inteligencia artificial para docentes: cómo empezar desde cero sin saber de tecnología

¿Has escuchado hablar de ChatGPT, Gemini o inteligencia artificial en las reuniones escolares, en las redes sociales o entre tus compañeros docentes, pero todavía no te animas a utilizarlos?

Quizá piensas que necesitas conocimientos avanzados de informática, que estas herramientas son complicadas o que tendrás que pagar una suscripción para aprovecharlas.

La realidad es que puedes comenzar con tareas muy sencillas, utilizando una computadora o un teléfono celular con acceso a internet.

La inteligencia artificial (IA) puede convertirse en un asistente para preparar tus clases, proponer actividades, elaborar preguntas, adaptar explicaciones y organizar materiales educativos. No sustituye tu experiencia como docente ni tu criterio pedagógico, pero puede ayudarte a realizar algunas tareas de manera más ágil.

En esta guía aprenderás desde cero cómo utilizar la IA en la docencia, incluso si nunca has utilizado una herramienta de este tipo.

Y lo mejor: al finalizar, tendrás la oportunidad de descargar gratuitamente un recurso con instrucciones que podrás adaptar a tus propias clases.

¿Qué aprenderás en esta guía?

  • Qué es la inteligencia artificial y cómo puede ayudarte como docente.
  • Cómo comenzar a utilizar ChatGPT sin conocimientos técnicos.
  • Cómo redactar instrucciones para obtener respuestas útiles.
  • Cómo elaborar una planeación didáctica con IA.
  • Cómo crear actividades, preguntas y materiales educativos.
  • Qué precauciones debes tomar al utilizar estas herramientas.
  • Dónde conseguir un recurso gratuito para empezar a practicar.

1. ¿Qué es la inteligencia artificial y por qué debería interesarte como docente?

Imagina que estás preparando tu clase para el día siguiente. Tienes que explicar un tema, diseñar una actividad, elaborar algunas preguntas y pensar en cómo evaluar lo que aprendieron tus estudiantes.

Ahora imagina que dispones de un asistente al que puedes explicarle lo que necesitas y pedirle ideas, ejemplos o propuestas de actividades.

Eso es, de manera muy simplificada, lo que puedes hacer con herramientas de inteligencia artificial generativa como ChatGPT.

Estas aplicaciones pueden producir textos, organizar información, generar propuestas, resumir documentos y ayudarte a desarrollar materiales a partir de instrucciones escritas, conocidas como prompts.

Por ejemplo, puedes escribir:

EJEMPLO DE INSTRUCCIÓN

«Necesito explicar el ciclo del agua a estudiantes de cuarto de primaria. Elabora una explicación sencilla, incluye un ejemplo de la vida cotidiana y propón una actividad de 20 minutos para comprobar que comprendieron el tema.»

En lugar de comenzar desde una página en blanco, recibirás una propuesta que podrás revisar, corregir y adaptar a las características de tu grupo.

Es importante comprender que la IA puede cometer errores, inventar información o generar actividades poco adecuadas para la edad de tus estudiantes. Por eso, el docente sigue siendo quien toma las decisiones pedagógicas.

2. ¿Necesito saber de tecnología para utilizar inteligencia artificial?

No. Para comenzar a utilizar una herramienta conversacional como ChatGPT, normalmente necesitas tres cosas:

  • Un dispositivo con acceso a internet, como una computadora, tableta o teléfono celular.
  • Un navegador web o la aplicación correspondiente.
  • Una cuenta, cuando la plataforma la requiera para acceder a determinadas funciones.

No necesitas instalar programas de diseño, aprender programación ni conocer lenguajes informáticos.

La interacción es parecida a escribir un mensaje en un chat. Planteas una pregunta, recibes una respuesta y puedes continuar la conversación para solicitar cambios.

Tu primera herramienta: ChatGPT

Puedes acceder desde el sitio oficial:

Abrir ChatGPT

Existen opciones gratuitas y de pago. Las funciones, los límites de uso y la disponibilidad pueden cambiar, por lo que conviene consultar la información vigente de la plataforma.

No necesitas dominar todas sus herramientas. Para comenzar, basta con aprender a escribir instrucciones claras y revisar las respuestas que recibes.

3. ¿Cómo empezar a utilizar ChatGPT paso a paso?

Si nunca has utilizado una herramienta de inteligencia artificial, sigue este procedimiento.

Paso 1

Paso 1. Entra a la plataforma

Abre tu navegador y visita chatgpt.com. Si es tu primera vez, sigue las indicaciones para crear una cuenta o acceder a las funciones disponibles sin iniciar sesión.

Paso 2

Paso 2. Escribe una pregunta sencilla

Puedes comenzar con algo cotidiano: «Explícame qué es la fotosíntesis para niños de 10 años». No necesitas utilizar términos técnicos.

Paso 3

Paso 3. Revisa la respuesta

Lee el contenido, comprueba que sea correcto y analiza si se ajusta al nivel educativo de tus estudiantes. Solicita cambios si lo necesitas.

Paso 4

Paso 4. Adapta el material a tu clase

Modifica las propuestas de acuerdo con el programa, los aprendizajes esperados o contenidos curriculares aplicables, el tiempo disponible y las necesidades de tus estudiantes.

¡Eso es todo! Ya has dado tus primeros pasos para incorporar la inteligencia artificial a tu trabajo docente.

4. ¿Cómo escribir instrucciones para que la IA te entienda?

Una de las habilidades más útiles al utilizar inteligencia artificial es aprender a dar instrucciones claras.

No tienes que memorizar fórmulas complicadas. Puedes comenzar explicando cuatro cosas:

La fórmula de las cuatro preguntas

  1. ¿Qué necesitas? Explica la tarea que quieres realizar.
  2. ¿Para quién? Indica el grado escolar, la edad y las características generales del grupo.
  3. ¿Cómo lo quieres? Describe el formato, el lenguaje y el nivel de dificultad.
  4. ¿Qué condiciones debe cumplir? Especifica el tiempo, los materiales, las restricciones y los criterios de evaluación.

Por ejemplo, observa la diferencia entre estas dos instrucciones:

Instrucción demasiado general

«Hazme una clase sobre los animales.»

Instrucción más completa

«Ayúdame a preparar una clase de 40 minutos sobre los animales vertebrados para estudiantes de tercer grado de primaria. Utiliza un lenguaje sencillo, incluye una explicación breve, una actividad de clasificación con ejemplos cotidianos y cinco preguntas para evaluar lo aprendido. Presenta la propuesta en una tabla con los tiempos de cada actividad.»

La segunda instrucción proporciona información que permite obtener una propuesta más ajustada a tus necesidades. Aun así, tendrás que revisar el contenido y realizar las adaptaciones pertinentes.

5. Cinco tareas docentes que puedes realizar con inteligencia artificial

No es necesario transformar toda tu práctica educativa de un día para otro. Puedes empezar utilizando IA para resolver pequeñas tareas que realizas habitualmente.

Punto 1

1. Elaborar un borrador de planeación didáctica

Puedes solicitar una propuesta de secuencia de actividades, objetivos de aprendizaje, tiempos y materiales. Después, verifica su alineación con el currículo y adáptala a tu grupo.

Punto 2

2. Crear preguntas y actividades de evaluación

Solicita preguntas de opción múltiple, ejercicios de relación de columnas o preguntas abiertas. Revisa que cada pregunta evalúe el aprendizaje que realmente deseas comprobar.

Punto 3

3. Diseñar materiales didácticos

Pide ideas para fichas de trabajo, lecturas breves, guiones para videos, instrucciones para actividades o recursos visuales que después puedes elaborar con tus herramientas habituales.

Punto 4

4. Adaptar explicaciones a distintos niveles

Puedes solicitar que un concepto se explique con palabras más sencillas, ejemplos cotidianos o diferentes niveles de complejidad, según las necesidades del alumnado.

Punto 5

5. Organizar información y recursos

Utiliza la IA para resumir textos que tengas autorización para procesar, organizar ideas, estructurar materiales y generar listas de actividades. Comprueba siempre la exactitud de los resultados.

Si quieres profundizar en el uso de ChatGPT para preparar actividades, rúbricas y materiales, puedes consultar esta guía de ChatGPT para docentes.

6. Ejemplo práctico: prepara tu primera clase con inteligencia artificial

Vamos a realizar un ejercicio sencillo. Imagina que impartes una clase de cuarto de primaria y necesitas explicar el ciclo del agua.

En lugar de buscar materiales durante horas, puedes comenzar con esta instrucción:

Ejercicio práctico

Prepara una clase sobre el ciclo del agua

Actúa como un asistente pedagógico para docentes de primaria. Necesito preparar una clase de 40 minutos sobre el ciclo del agua para estudiantes de cuarto grado de primaria, de aproximadamente 9 y 10 años. Diseña una propuesta que incluya:

  1. Un objetivo de aprendizaje claro.
  2. Una explicación sencilla sobre evaporación, condensación y precipitación.
  3. Una actividad inicial para recuperar los conocimientos previos.
  4. Una actividad práctica que no requiera materiales costosos.
  5. Cinco preguntas para comprobar lo aprendido.
  6. Una actividad breve de cierre.

Organiza la propuesta en una tabla con el tiempo, las instrucciones y los materiales necesarios. Utiliza un lenguaje apropiado para la edad de los estudiantes. Si algún dato importante no está especificado, indícalo.

Después de enviar la instrucción, recibirás una propuesta que podrás modificar.

Por ejemplo, puedes continuar la conversación escribiendo:

  • «Reduce la explicación a cinco minutos».
  • «Adapta la actividad para un grupo de 35 estudiantes».
  • «Incluye una estrategia de evaluación formativa».
  • «Haz que la actividad pueda realizarse sin conexión a internet».

Esta es una de las ventajas de las herramientas conversacionales: puedes ir perfeccionando una propuesta mediante preguntas adicionales, sin tener que empezar desde cero cada vez.

Recuerda que la planeación resultante es un borrador. Debes revisar los contenidos, comprobar su pertinencia curricular y adaptarlos a las condiciones reales de tu escuela.

7. ¿Qué herramientas de inteligencia artificial puede utilizar un docente?

Existen distintas plataformas con funciones de inteligencia artificial. Para comenzar, no necesitas registrarte en todas ni aprender a utilizarlas simultáneamente.

Herramienta Uso educativo posible Sitio oficial
ChatGPT Crear borradores, explicar conceptos, generar preguntas y organizar ideas ChatGPT ↗
Gemini Explorar ideas, redactar, resumir y trabajar con funciones de Google disponibles en tu cuenta Gemini ↗
Microsoft Copilot Obtener respuestas, generar ideas y realizar tareas de redacción Copilot ↗
Canva Diseñar presentaciones y materiales visuales con funciones de IA disponibles Canva ↗

Si quieres conocer el canal de YouTube de Genialitic, da clic en este texto

Las herramientas cambian constantemente y algunas funciones requieren suscripciones, cuentas institucionales o disponibilidad por región. Consulta las condiciones vigentes antes de utilizarlas.

Mi recomendación para comenzar es elegir una sola herramienta conversacional y practicar con ella durante algunos días. Una vez que domines las instrucciones básicas, podrás explorar otras opciones según tus necesidades.

8. Errores que debes evitar al utilizar inteligencia artificial en la docencia

Errores comunes al utilizar inteligencia artificial en la docencia
Evita depender de la inteligencia artificial sin revisar, adaptar y contextualizar sus resultados.

La IA puede ser una herramienta útil, pero también implica responsabilidades.

No aceptes todas las respuestas como verdaderas. Las herramientas generativas pueden producir información incorrecta, referencias inexistentes o explicaciones incompletas. Contrasta los datos importantes con fuentes confiables.

No compartas información personal de tus estudiantes. Evita introducir nombres completos, expedientes, calificaciones, diagnósticos, fotografías identificables u otros datos confidenciales en plataformas no autorizadas por tu institución.

No delegues las decisiones pedagógicas. Una actividad puede parecer atractiva, pero resultar inadecuada para la edad, el contexto o los objetivos de aprendizaje de tu grupo. La revisión docente es indispensable.

No confundas una respuesta extensa con una respuesta de calidad. Una instrucción bien planteada puede producir una propuesta útil, pero el resultado siempre necesita una revisión crítica.

No olvides las políticas de tu institución. Antes de utilizar herramientas externas con información escolar, consulta las disposiciones sobre privacidad, seguridad y uso de tecnologías.

La UNESCO ha publicado orientaciones sobre inteligencia artificial generativa en educación e investigación, destacando la protección de datos, la supervisión humana y un enfoque centrado en las personas. Puedes consultar su guía sobre inteligencia artificial generativa en educación e investigación.

9. ¿Y si todavía no me siento preparado para utilizar IA?

No te preocupes: no tienes que aprenderlo todo de inmediato.

Puedes comenzar con una tarea sencilla, como pedir una explicación sobre un tema que impartes habitualmente. Después, intenta generar tres preguntas de evaluación y, cuando te sientas más cómodo, elabora una actividad completa.

La clave es avanzar gradualmente, experimentar y evaluar qué tareas realmente te ayudan a ahorrar tiempo o mejorar tus materiales.

También puedes aprender con recursos gratuitos, ejemplos y tutoriales que expliquen cada procedimiento de manera visual, sin asumir que ya tienes conocimientos técnicos.

Recurso gratuito

¡Comienza hoy con tu primer kit de inteligencia artificial para docentes!

¿Quieres practicar sin tener que inventar instrucciones desde cero?

He preparado una colección inicial de instrucciones que puedes copiar, modificar y utilizar para comenzar a trabajar con inteligencia artificial en tus clases.

Online-kursinhalte, unterrichtspläne, kursübersichten, instructional design, ppt erstellen

¿Qué incluye el recurso?

  • 10 instrucciones listas para adaptar a diferentes tareas docentes.
  • Ejemplos de planeación didáctica.
  • Propuestas para crear actividades y preguntas de evaluación.
  • Una guía breve para mejorar tus instrucciones.
  • Una lista de verificación para revisar las respuestas de la IA.
  • Recomendaciones básicas de privacidad y uso responsable.
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Accede a la página de recursos gratuitos de Ismael Ochoa.

10. La inteligencia artificial no sustituye al docente: puede ayudarte a enseñar mejor

La incorporación de inteligencia artificial a la educación no significa que debas abandonar tus métodos de enseñanza ni que tengas que convertirte en un especialista en informática.

Tu experiencia, tu conocimiento de los estudiantes y tu capacidad para tomar decisiones pedagógicas siguen siendo fundamentales.

La IA puede ayudarte a explorar nuevas ideas, organizar materiales y preparar propuestas didácticas, pero eres tú quien determina qué funciona en el aula, qué necesita cada estudiante y cómo evaluar los aprendizajes.

Si hasta ahora no te habías animado a experimentar con estas herramientas, comienza con una actividad pequeña. Prueba una instrucción, revisa el resultado y adáptalo a tu realidad educativa.

No necesitas aprenderlo todo hoy. Lo importante es comenzar a desarrollar las habilidades digitales que te permitan aprovechar estas tecnologías de manera crítica, segura y responsable.

Docente utilizando inteligencia artificial como apoyo para preparar sus clases
La inteligencia artificial puede convertirse en una herramienta de apoyo para crear ideas, actividades y materiales educativos.

¿Ya utilizas inteligencia artificial en tus clases o todavía estás dando tus primeros pasos? Comparte tu experiencia y cuéntanos qué te gustaría aprender.